ESPERANDO QUE AMANEZCA EL DIA


 

Un bote recorre rompiendo la niebla
rompe con sus remos la panza del río
un lona cubre la cubierta entumecida
y se acerca quieto hasta la orilla del
Valdivia.

El mercado espera con paciencia a los
boteros
mientras la ciudad dormida amanece
pasa una gaviota rompiendo el silencio
mientras yo espero que amanezca el
día.

Lentamente empieza a subir el humo
blanco
por las chimeneas de las casas
desteñidas
y en la industria llama la sirena a los
obreros
a cortar la tabla y a fundir el hierro
y en la oficina cobran vida los papeles
mientras yo espero que amanezca el
día.

Un viejo y un niño duermen bajo un
puente
hoy la lluvia ausente les respeta el
sueño
no hay quien pueda darles un trabajo a
sus anhelos
y esperan la muerte como un consuelo.

La ciudad dormida no parece
desprovista
del temor consciente de soltar la risa
y aún cuando la lluvia pareciera
pasajera
cada uno apaña la humedad de su
sordera.

Cuando el pan caliente se reparte por
las calles
van los estudiantes repitiendo
evacuaciones
y aún cuando los diarios nos auguran
buen futuro
se camina triste y desconfiado del
presente
y aunque el sol quisiera entibiar los
corazones
es la escarcha blanca la que empaña sus
razones.

Una luna media se apodera de la noche,
mientras yo espero...
que amanezca el día...